Escultura

Cada obra es única. No se repiten.

Lámparas, altavoces, esculturas. Piezas que no se fabrican en serie porque no pueden fabricarse en serie: cada una nace de una idea concreta y toma su forma en cerámica.

Algunas son decorativas. Otras tienen una función, como iluminar o aumentar el sonido, pero sin renunciar a ser obra.

En todos los casos, el proceso es el mismo: arcilla, manos, tiempo. Y el resultado es siempre único.